Decoración de Tortas.

La repostería siempre ha estado abierta a la imaginación. Los postres y dulces son como un premio especial después de una buena comida. Compartir un rato agradable y trasladar un mensaje con humor a algo que se va a servir en una mesa es algo habitual en muchas celebraciones.

Decoración de tortas de cumpleaños.

Los cumpleaños, por ejemplo, son momentos en los que se remarca el carácter especial de la ocasión con la aparición de la torta de cumpleaños. El mensaje siempre ha de ser sencillo y directo. El rito de apagar las velas es el protagonista y el mensaje sirve a ese fin.

Los niños son los que más disfrutan con este divertimento, aunque no son los únicos. Cualquier evento que traslade una celebración a una buena mesa tiene su punto culminante en el postre. Para remarcar ese punto final qué mejor que una torta decorada con un motivo que haga sonreír a todos.

Las cenas de empresa por ejemplo. El mejor premio a la paciencia de muchos de sus asistentes es el buen humor. Una torta decorada con el logo de la empresa aporta ese grado justo de complicidad y de reconocerse como un equipo. Una efímera sorpresa en el plato.

Las posibilidades para la decoración de tortas son infinitas. El material que más se ha utilizado para esta clase de actividades ha sido el merengue y las cremas pasteleras. Con el chocolate se pueden hacer auténticas esculturas aunque no debe anular el sabor propio de la torta. También se pueden usar golosinas que por sus colores y texturas se prestan al desarrollo creativo.

Decoración de tortas caseras muy especial.

La clave para que todo salga bien es crear una buena base. Es como el lienzo para un pintor. Debe mantener el detalle creativo que le vamos a añadir el máximo tiempo posible. Para la calidad de esa base es esencial la calidad de los aceites y mantecas empleadas en la creación de la torta. Añadámosle a esto que deben estar todos los ingredientes en sus proporciones justas, cosa que también se agradecerá al probarla.

Con los niños todos los esfuerzos de la imaginación son bienvenidos. Sus héroes favoritos, los personajes de los cuentos, o animales que para ellos tengan un especial significado son buenos para reproducirlos en una buena torta. La sonrisa y el buen momento serán los mejores premios.

En las actividades desarrolladas en las que participan muchos niños la decoración de tortas infantiles son una forma magnífica de dinamizar el grupo. Será, por así decirlo, como el combustible del evento que los hará ser más participativos. Se contagiarán todos del espíritu que se le quiera dar y del buen humor.

La creatividad llevada a la cocina fomenta muchas habilidades sociales. Con el sentido del gusto y el olfato ya se cuenta pero añadir otro más, el de la vista, representa todo un éxito. Un éxito aunque se trate de una modesta creación.

La participación activa, el buen humor y la curiosidad se dan la mano en una actividad al alcance de todos.

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