Decoración de Cuartos.

El cuarto o habitación para el descanso es donde se desarrolla la función más primordial del hogar. En él vamos a recobrar fuerzas y energías para el día a día. La decoración de este lugar íntimo refleja de forma espontánea el estilo individual de uno mismo.

La decoración de cuartos. Un espacio para personalizar.

En la película Tootsie, 1982 dirigida por Sydney Pollack, podemos ver unas cortinas que parecen bonitas en un determinado momento aunque, quizás, no sean las apropiadas para ponerlas la habitación personal. Hay que pensar que son para muchos días y van a ser vistas con muchos estados de ánimo.

El cuarto propio siempre transmite las claves de la personalidad de quien lo habita. El diseño debe entonces adelantarse a ese hecho y facilitar en la medida de lo posible la expresión libre de la personalidad.

El color de las paredes es fundamental. El color y tono deben ser los justos para transmitir un sentimiento, un deseo. Y tiene que estar acorde con todo lo demás. Una habitación con paredes en color rojizo no va a transmitir energía si está mal iluminada. Al contrario el rojo solo beneficiará a la mala iluminación y eso será lo que transmita.

La decoración de cuartos de matrimonio.

El espacio compartido de una habitación de matrimonio es una magnífica ocasión para un consenso. Se trata de lograr un lugar confortable donde ocupa por su volumen una posición de privilegio la cama de matrimonio. La elección de este tipo de muebles debe ajustarse lo más posible al espacio disponible.

Los cabeceros y pies grandes en habitaciones pequeñas no ocupan mucho espacio pero acentúan la sensación de falta de espacio. Se trata pues de no solo ahorrar espacio sino de emplear evitar introducir elementos comparativos que no tienen apenas función.

Las formas de estos elementos son determinantes en la impresión del conjunto. Las formas redondeadas y curvas favorecen el aspecto de los espacios algo limitados.

La decoración de los cuartos de matrimonio en sentido minimalista es una oportunidad magnífica para acentuar su funcionalidad y liberar el espacio de elementos superfluos. La escasez del espacio lleva a su revalorización y el estilo minimalista lo hace muy bien.

La decoración de cuartos infantiles.

La decoración de los cuartos infantiles debe procurar dos objetivos:

  • Crear un espacio relajante y agradable para el niño.
  • Estimular su imaginación y desarrollo.

Con estos dos objetivos cumplidos es más que suficiente. Para los niños los colores alegres son una fuente constante de estímulo. Lograr ese ambiente distendido, cómodo, y abierto a nuevas posibilidades multiplicará su bienestar reforzando el valor del hogar como centro de la vida familiar.

El mercado provee constantemente de soluciones decorativas para la decoración de cuartos infantiles fáciles de instalar que ayudarán mucho en estos propósitos. Un aspecto también importante es la reserva de un espacio adaptado al juego en el propio cuarto infantil. En él todas las adaptaciones que se hagan alcanzarán su mejor sentido.

La decoración de cuartos individuales.

Conseguir una buena decoración de una habitación para uno mismo es un objetivo que muchos tenemos. Puede reflejar perfectamente nuestros gustos, nuestras pasiones, nuestros estilos…

Una habitación individual debe tener estas características en su diseño:

  • Debe personalizarse sin exageraciones. El espacio debe hablar de quien lo habita pero sin forzar las formas. El conjunto debe guardar su funcionalidad. El gusto personal es modulable y pero la comodidad lo suele ser menos.
  • Debe ser ordenada. Los armarios empotrados son una buena forma de ganar espacio para que se disponga de la forma más práctica posible.
  • Debe integrarse en el resto de la vivienda. La pieza es un espacio reservado pero está integrado en otros elementos habitacionales. La discontinuidad o contrastes entre unas piezas y otras restan valor al conjunto.

En todos los casos descritos anteriormente hay elementos comunes. El sentido acogedor que debe tener un cuarto se traslada a su suelo. La tarima o moqueta serán los elementos más indicados para despertar en el propietario el sentido de pertenencia que da un hogar. Sentir el diálogo que cada uno tiene con sus referencias más básicas: los compañeros de trabajo, los amigos, la familia y en el caso que nos ocupa, el propio hogar.

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